El especialista en Ciencia Abierta Cameron Neylon
visitó el país y brindó un seminario de capacitación a los
investigadores del Centro STEPS Alternativas Sustentables para América
Latina, en el que reflexionó sobre diversas problemáticas vinculadas a
la denominada ciencia abierta, como el acceso al conocimiento, la
procedencia del financiamiento de las investigaciones, el vínculo entre
el mercado y los descubrimientos científicos y tecnológicos y el sistema
de aprobación de publicaciones académicas.

“Voy a dar esta charla porque es
provocativa”, afirmó Neylon y comenzó a explicar por qué el
conocimiento, que en general suele ser considerado como un bien público,
en realidad dista de serlo y así ha sido históricamente. Para
desarrollar esta idea se remontó al siglo XV y la creación de las
primeras sociedades científicas, como la Royal Society, que avalado por
la monarquía, funcionaba como una suerte de club de conocimiento al cual
solo accedían algunas personas interesadas o capacitadas.

Gentileza MinCyT

Gentileza MinCyT

En este sentido, el conocimiento puede
ser público pero es generado por un pequeño grupo de personas, y esa
producción debe ser financiada de algún modo, lo que genera un problema
que se fue resolviendo de diversas maneras a través del tiempo y las
distintas sociedades, y que todavía sigue siendo tema de debate.

Por ejemplo, durante la década de
1960, las universidades comenzaron a tercerizar sus servicios de
publicaciones, y así nacieron las editoriales científicas que concentran
en la actualidad gran parte del mercado. Hoy, a este modelo comercial
cerrado se le oponen los repositorios abiertos como Scielo,
Open Laboratorie of Humanities y otros, que están experimentando con
nuevos modelos de generación y difusión del conocimiento.

A tono con este modelo más abierto, el
especialista planteó la importancia de que los distintos grupos de
investigación interactúen y compartan los saberes obtenidos en cada
disciplina para alcanzar “el mejor conocimiento”, ya que a los
investigadores se les suele exigir excelencia académica pero no hay
unicidad sobre cuál es el buen conocimiento o qué tipo de conocimiento
 es útil o apropiado.

Otra de las cuestiones en torno a la
producción del conocimiento que surgió durante el seminario se vincula a
quién y cómo se definen los temas que son de importancia para
investigar, así como el valor de los descubrimientos, que en la academia
suele ser distintos al del mercado.

En todo momento, la pregunta que
motiva estas reflexiones se vincula con la necesidad y la
intencionalidad de que el conocimiento se vuelva cada vez más público,
tanto desde la producción como desde el acceso. La respuesta sigue
abierta y se encuentra en una zona gris, en la que las soluciones a cada
una de estas problemáticas pueden ser variadas y complejas de
establecer.

Neylon es uno de los referentes en
temas de Acceso Abierto, fue Director de la Biblioteca Pública de
Ciencia (PLOS, por su sigla en inglés) en Inglaterra, hasta el año 2014.
Durante su estadía en Argentina, también participó en la conferencia internacional “Acceso abierto a la información y a los datos científicos”,
que se desarrolló en el Centro Cultural de la Ciencia y fue organizada
por la Secretaría de Articulación Científico Tecnológica del Ministerio
de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, con el objetivo de
analizar las políticas, estrategias y experiencias de acceso abierto a
la información científica y la equidad en la distribución del
conocimiento.